Informe de vuelo
Bueno, tanto como informe de vuelo... La verdad es que hasta la fecha (13.11.2006) no he volado mucho el Sky Fox, puesto que mis conocimientos de pilotaje no son suficientes como para decir "los loopings van sin problemas, los toneles tal o incluso el invertido lo mantiene esta u otra forma". Simplemente no he llegado a tal punto. Eso si, lo he tenido el suficiente tiempo en el aire como para poder compararlo a los otros helis que tengo. El modelo es tranquilo. Seguro en primera línea debido a los parámetros de paso poco agresivos que le programé. Al igual el incremento de peso también influirá mucho en comparación al Eco 8. Se nota que es un helicóptero "maduro" y sus movimientos en el aire son mucho más realistas y majestuosos que los de mis menores helis. Tal y como está configurado sería ideal para el entrenamiento con emisoras maestro/alumno. Sin embargo para llegar a estos pocos vuelos, no he recorrido un sendero de gloria que digamos... Al principio decidí rodar el motor fuera del modelo, por lo que me las tuve que arreglar de alguna forma para montarle una hélice 12x8. Al tener el Webra listo para el arranque no disponía de las instrucciones y al no tener la posición de la aguja principal, el motor tardó en arrancar. Sin embargo, una vez encontrado el ajuste de la aguja el motor rodaba a la perfección. Pasados 1 litro de metanol al 25% de ricino monto el motor de nuevo en el Sky Fox. Meses más tarde me decido a llevarmelo al campo de vuelo. El arrancar el motor con el arrancador centrándolo sobre el cono del motor situado debajo del modelo es un tanto complicado si no se tiene práctica. Pero funciona, cosa que llegué a dudar en cierto momento. Lo consegui arrancar con cierta facilidad y tras comprobar de nuevo todos los mandos lo situo al borde de la pista a una distancia prudente de todos los compañeros del club. Acelero a un cuarto de revoluciones y el rotor principal de enormes dimensiones para mi en esos tiempos, comienza a girar vertiginosamente. Aqui se agradece la exactitud con la que se trabajó en el ajuste durante el montaje. Ningún tipo de vibración extraña e incluso el equilibrio o denominado tracking del rotor no necesitaba ser corregido. El motor echa una buena nube de humo, lo que consta de una mezcla de elevada riqueza, buena para la refrigeración del nuevo motor. Bueno, pues si no hay nada que ordene un "no go", pues a seguir el aumento de revoluciones del motor y paso del rotor a ver si el Sky Fox vence la gravedad terrestre! El Sky Fox se vuelve ligero sobre sus patines y unos instantes antes de dar el salto final hacia el aire, el motor se para bruscamente... Suerte que todavía no se había elevado, porque la caida habría sido inevitable. Regreso con el modelo a boxes con un signo de interrogación encima de la cabeza. Que habría pasado? A esto le siguieron dos intentos más con el mismo resultado, por lo que decidí abortar la experiencia para aquel día. El problema estaba identificado: El motor se sobrecalentaba. El que no lo haya reventado fue pura suerte! Pasaron los meses y el Sky Fox estaba cogiendo polvo en su sitio de mi hangar. Parecía mirarme cada vez que pasaba por delante de él o mientras pasaba horas y horas montando modelos de mi flota. Decidí volver a hacer un intento en una época del año algo más fresca para proporcionarle asi al motor la máxima refrigeración mientras iba a proseguir el rodaje con una mezcla de combustible rica en aceite de ricino. Por pura casualidad un compañero del club apareció en el campo de vuelo con un avión acrobático provisto de motor con resonador de escape. Comentamos el tema de las ventajas, desventajas y ajuste de los resonadores, sobre los que yo había leido bastante en el internet. Sin embargo fue unos días más tarde cuando se me encendió una luz y se me ocurrió de golpe que los problemas térmicos de mi Webra en el Sky Fox podrían ser debidos al ajuste del resonador, que francamente nunca había tenido en cuenta! Para ello hay que saber que el funcionamiento básico de un resonador consiste en volver a introducir los gases frescos que comienzan a salir del motor después del barrido de la cámara de combustión. Esto se realiza mediante la onda de choque que es reflejada por un tabique dentro del tubo. Sujetos a la velocidad del sonido y las fases de admision y escape del motor, se ha de sincronizar el eco de la onda expansiva para cada motor ajustando la distancia del tabique y asi cumpla su cometido. Y qué tiene que ver esto con problemas de sobrecalentamiento del motor? Yo sospechaba que la distancia del tabique era demasiado corta. Esto tiene como consecuencia, que la onda expansiva vuelve a la salida del motor demasiado temprano y vuelve a introducir parte de los gases quemados y que aun tienen una elevada temperatura. De hecho siempre se debería montar el resonador de forma que el tabique interior quede lo más lejano posible y comenzar el ajuste acortándolo paso a paso. Lo dicho, yo ni había pensado en ello. El remedio era fácil: Saqué el resonador lo máximo posible del tubo intermedio que lo unía al codo y listos! La siguiente prueba en el campo de vuelo fue todo un éxito. El motor funcionaba sin ningún problema durante dos vuelos ligeros de varios minutos. Pero alli no acabaría la cosa! Otra vez meses más tarde, con un ambiente fresquillo decidí llevarme el Sky Fox al campo de vuelo. Vaya catástrofe! No había manera de hacer funcionar el motor de forma decente. Arrancaba bien, pero a la que situaba el helicóptero en posición de despeque y comenzaba a subir las revoluciones se paraba. Sobrecalentamiento? Imposible, si ni tan siquiera llegaba a un régimen de revoluciones que pudiese elevar criticamente la temperatura! Mi sospecha esta vez: Carburador obstruido o bujía defectuosa. Sólo cosas que podía comprobar en casa. El carburador resultó estar impecable. La bujía... quien sabe? Se ponía incandescente al conectarle la corriente, pero lo que sucedía realmente en un incremento de revoluciones, pues nadie lo sabe con seguridad. Asi que ante la duda se cambia y punto. De paso verifiqué que todos los tubos de combustible estuviesen en buen estado y libres de tapones. Llegó otro día con el Sky Fox en el campo de vuelo. Y otro día en el que la técnica me impidió realizar algún vuelo. Suerte que ante las previas experiencias ya me había acostumbrado a traerme a la pista otro avión por si acaso, para no quedarme con las ganas de volar. El mismo problema. No conseguía aumentar de revoluciones el motor. Las medidas tomadas de limpieza de carburador y cambio de bujía no tuvieron efecto alguno. El siguiente paso ya sería desmontar el motor del helicóptero y volver a arrancar y ajustarlo en bancada. Asi el Sky Fox se quedó de nuevo unas cuantas semanas más observando cómo me dedicaba a otras cosas en el hangar... Si ya lo digo, a veces simplemente hay que dejar pasar un poco de tiempo. Hay ocasiones donde las cosas se arreglan por si solas, y otras en las que se te enciende la bombilla de repente y puedes seguir adelante. Esta vez se me ocurrió verificar el resonador. Y bingo! Estaba parcialmente obstruido por aceite viejo. Unos gorgoritos de alcohol y alli salió a la luz una pasta densa dejando libre la pipa como el eucalipto a la nariz! Otro intento en al campo de vuelo! Y alli estaba el motor vivito y coleando con ganas de impulsar el rotor del Sky Fox para elevarlo del suelo y darse unas vueltas por el cielo! Por desgracia aquel día no acompañaba meteorológicamente que digamos, por lo que después de dos vuelos me vi obligado a salvar el equipo de la lluvia. Creyendo haber solucionado definitivamente los problemas del motor, me llevé el Sky Fox de nuevo a la pista de vuelo al día siguiente con la alegría de practicar de nuevo el pilotaje de helicóptero con este magnífico modelo. Y todo iba como la seda! Vacié dos depósitos de combustible sin mayor contratiempo y me deleitaba de un fabuloso vuelo del Sky Fox. Pero eso tendría un fin abrupto al tercer depósito! Resulta que arranco el motor como de costumbre y al posicionar el heli en el punto de despegue y subir revoluciones, se apaga... No, ojalá sólo sea una cosa puntual! Arranco de nuevo, subo revoluciones, ...y se queda frito de nuevo. Tercer intento: lo mismo. Cuarto intento: puedo despegar, doy dos vueltas y en un momento dado el motor falló cortamente y me esperaba lo peor, sin embargo aun tuve tiempo de tomar tierra suavemente. Verifiqué la temperatura del motor y estaba a 115ºC. Estaba sobrecalentado... Que había pasado esta vez? Parada por sobrecalentamiento... Y el resonador a la distancia correcta. Las condiciones meteorológicas favorables, es decir temperaturas alrededor de los 10ºC. Bajo estas condiciones el motor ya funcionó perfectamente. Que había pasado, que hubiese cambiado la configuración alrededor del motor en el último tiempo? Lo único que se me ocurría era que para evitar que el aceite viejo volviese a obstruir el agujero del tabique en el interior del resonador decidí fijarlo un poco girado, de tal forma que el agujero no quedase en el punto inferior del resonador, sabiendo que la salida de la toma de presión para el depósito quedaba en la parte inferior. Aha! Teoría: el tubo de presión al depósito está obstruido. A pesar de que una verificación con una jeringuilla indicaba que podía pasar aire, al parecer no era suficiente para garantizar el abastecimiento del depósito. Con ello arrancaba el motor sin problemas, pero al subir el régimen de revoluciones y con ello el consumo, el caudal de combustible consumido era mayor que el aire que entraba por la toma de presión, por lo que la mezcla se iba empobreciendo paulatinamente llevando al sobrecalentamiento y pérdida de potencia del motor. Además pude observar que en cada nuevo intento de puesta en marcha del motor, era necesario cebarlo de nuevo, puesto que el combustible se había retirado completamente del tubo, cosa que en condiciones normales no ocurre en este modelo. Algo siempre queda, aunque sean sólo burbujas. Pero ahi no había nada de nada, limpio. La solución vuelve a ser fácil. Volveré a girar el tubo de escape para que la toma de presión quede por la parte de arriba y no se llene de aceite. Y después de cada día de vuelo cuelgo el helicóptero de sus patas en la pared mirando verticalmente hacia arriba para que pueda salir el aceite del resonador... Espero que eso ya sea lo definitivo, porque aumentan mis ganas de ampliar mis conocimientos de vuelo de helicópteros después de ese impresionante vuelo del Sky Fox. Sin embargo también aumenta el miedo a un posible accidente por error de pilotaje, cosa que en el Sky Fox supone un coste susceptible. Cómo podría arriesgarme a volar maniobras nuevas y más espectaculares si todo el rato iba a tener una gorda factura de reparación en mente? Esto fue el aliciente para dar entrada a un nuevo miembro en mi flota. Un heli más pequeño, muy conocido, de motor de explosión y relativamente económico: El Raptor 30 V2
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