Home | Flota / Dragonfly / Montaje / Informe de vuelo
ver menu

 

 

Informe de vuelo

 

Primera experiencia: Con el equipo de radio que venía en la caja, conecto el cable de la batería y se oye un "chis". Al instante sale un pequeño hilo de humo del receptor/regulador. Eso sería el fin de dicha pieza. La vida operativa se reduciría... que digo! La vida operativa sería totalmente inexistente! Asi que el receptor/regulador iría directamente de la caja al cubo de la basura. Y la emisora? Puesto que sólo funcionaría con este receptor... pues a la basura también. Y con ello el 50% del contenido de la caja original ya estaría de camino al reciclaje. Muy bien! De momento estoy impresionado del nivel de calidad chino!!

Ahora tengo un helicóptero sin receptor ni regulador. Asi que no me queda otra cosa que ponerle un receptor normal y comprar un regulador. Lo que no quería hacer era gastarme ni un Euro en un regulador para un motor a escobillas para luego posiblemente llevarme el próximo chasco por falta de potencia del motor original, o en el peor de los casos incluso volver a hacer la experiencia el "chis" y el humillo, porque quien me dice que el problema a lo mejor no estaba localizado en el motor?

Total, que opté por comprar un conjunto motor / regulador brushless para este modelo. 59,00EUR que sumamos a la cuenta...

Colocado también un receptor Compa X6 (otros 29,00EUR más) volví a hacer la próxima prueba en el garaje. Bueno, al menos ahora el motor respondía bien y los servos funcionaban con mi emisora Evo9 a la que estoy acostumbrado. Por si las moscas le monté el tacatá al helicóptero que venía en la caja. Ya que lo tenía... no vaya a ser que al elevarse la primera vez, alguna descompensación que no hubiese reconocido provoque estragos a los pocos segundos. Además tenía mis reservas en cuanto al giróscopo que venía de fábrica.

Coloqué el Walkera 35 en el suelo del garaje. Comencé a subir las revoluciones y paso del rotor según una curva de gas que le programé a la emisora de forma más o menos provisional. Al menos las vibraciones se mantenían en lo corriente al subir las revoluciones y desaparecieron casi por completo al alinearse bien las palas. El equilibrado de las palas parece ser correcto tal y como salen de la caja.

Sin embargo el centrado del paso de cola deja mucho que desear. Enseguida el modelo trató de girar sobre su eje vertical. Ni trimando hasta el límite de la emisora conseguí neutralizar esta tendencia. Controlé la posición del brazo del servo y observé que estaba totalmente descentrado y según la tendencia del helicóptero el mando pedía incluso más descentraje, prueba de que la longitud de la varilla del mando del paso de cola no era correcta. Otro punto en el que un novato se habría llevado una decepción. La varilla tiene una "V" doblada cerca del servo, lo que permite cambiar la longitud de forma rudimentaria. En cualquier modelo estas varillas en al menos un extremo disponen de un quick link o rótula roscada para ajustar la medida de la varilla, pero en este caso el ahorro llega hasta este rincón de la técnica y hay que apañarse con esto. Asi no quedó otra que intentar ajustar la longitud doblando la "V" con unas alicates. Y en eso se quedó, en un intento! Porque a la primera fuerza se parte la varilla. Al parecer, aparte de ahorrar en quick links también ahorran en la calidad del material! Al final me las arreglé uniendo las varillas con un prisionero de cables eléctricos proporcionando asi a la vez una posibilidad de ajuste de longitud:

Subsanado este paso, un nuevo intento en el suelo del garaje. Tras algunos ajustes conseguí dejar el paso del rotor de cola de tal forma que el modelo no tiendíese a girar a uno de los lados. Sin embargo de la actuación del giróscopo, que se supone que debería estabilizar esta tendencia, ni rastro. Intenté variar la sensibilidad del giróscopo pero no tuve éxito. A falta de tranquilidad y ganas de buscar las instrucciones del giróscopo entre un montón de papeles, decidí acortar el proceso y montar directamente un MiniGyro de Ikarus que me sobraba del Eco8.

De buenas a primeras el giróscopo original me caía "gordo" (en el sentido de la palabra). Con esta ya llevaba cuatro piezas electrónicas cambiadas en el Walkera 35 y prácticamente no levanté el helicóptero del suelo. Creo que un principiante ya lo habría tirado a la basura o expuesto en su estantería...

Pues sigamos. Con el MiniGyro ya era otra cosa! Retoqué un poquillo la curva de gas y el Walkera 35 se va al aire. Me quedé con la impresión de que le faltaba algo de chicha al motor y que no pasaba de ciertas revoluciones que me parecen algo bajas. Por otro lado, el motor se calentaba bastante. No asi el regulador, éste se quedó a temperatura normal.

Otra duda que tuve y me preocupaba más era el nivel de tensión a la que corta el regulador. Es decir el voltaje más bajo en el que el regulador corta progresivamente la corriente del motor para, por un lado proteger las baterias de una descarga profunda, y por otro garantizar una energía restante suficiente para el abastecimiento del equipo de radiocontrol. Baterías de NiMH aceptan un nivel de descarga por célula mucho inferior al de una celula LiPo. Si la tensión en una célula de LiPo disminuye por debajo de 3V, la célula se destruye irremediablemente. En cambio las NiMH se pueden descargar hasta 1V. Mi pregunta era si este regulador estaba programado para cortar al nivel de una LiPo o al nivel de NiMH... En los reguladores modernos de elevada gama se puede programar. Y si no es asi, al menos pone para que tipo de baterías está concebido.

Desgraciadamente en este regulador no ponía nada. El problema está en que no se puede probar a la ligera volando hasta que se terminen las baterías, puesto que si está programado para NiMH, el corte de tensión sucederá demasiado tarde y la batería de LiPo ya se habrá deteriorado irremediablemente. Que hacer en este caso? Pues realizar vuelos cronometrando la duración y controlar luego a la hora de cargar cuantos miliamperios han vuelto a caber en la batería. Asi se puede aumentar paulatinamente la duración de vuelo hasta llegar al límite de la capacidad y ver si el regulador corta el motor en el momento correcto.

Pues eso es lo que iba a hacer, pero no en el garaje.

Para hacer el modelo un poco más vistoso y poderlo reconocer mejor en vuelo pinté la cabina de naranja fosforito. Para ello simplemente le aplicqué un poco de spray de color en el interior de la cabina transparente.

Sin prestarle más atención a la curva de gas despegué. Sus reacciones son muy directas. Sin embargo esto es una cosa de puesta a punto del modelo. Si los recorridos de los servos se acortan, las reacciones del modelo lógicamente no serán tan agresivas.

Sin embargo se nota que estamos volando un modelo de poco peso. Las masas que hay que mover son reducidas y su vuelo no resulta tan elegante como por ejemplo el Raptor 30 o el Sky Fox.

Por otro lado es asombroso que un chisme tan pequeño sea capaz de volar. Y más asombroso es que utilice exactamente la misma técnica que un helicóptero real!

Una vez trimados los mandos el Walkera 35 vuela fenomenalmente e invita a sacarlo un momento en cualquier lado si el tiempo acompaña.

En un vuelo de traslación normal (mi nivel de pilotaje de momento no da para más) al cabo de 10 minutos el motor ha 'absorbido' unos 1.000 mAh de la batería de LiPo. No está mal.

Especial cuidado hay que tener en no alejarse demasiado con el modelo, puesto que en nada disminuye el tamaño y reconocer correctamente la posición se convierte en una cosa de 'instinto'.

 

Resumen

Mi opinión la tengo que dividir en dos secciones. Una respecto a la marca Walkera, en concreto al modelo Walkera 35, y otra respecto al modelo que es una copia 1:1 en barato del Zoom o Micro Star 400.

El modelo
Desde el punto de vista técnico el diseño de este helicóptero es una maravilla. Las soluciones aportadas para crear un helicóptero tan pequeño con todas los dotes de un hermano mayor ha sido logrado. El único punto extremadamente endeble es sin duda la transmisión por eje del rotor de cola. A la mínima que éste toca algún objeto rígido, el engranaje pierde los dientes y el modelo queda fuera de juego.

Walkera 35
No cabe duda. Un helicóptero de seis canales listo para volar con emisora incluida para algo más de 200,00EUR incluso le retuerce la cabeza a un veterano de la materia. Desgraciadamente lo primero que ve el ojo es el precio y descarta preguntas sobre la calidad. En este caso se trata de una máquina compleja donde hay muchos puntos en los que se puede ahorrar a costa de la calidad empleando materiales pobres, ahorrando piezas, presentando acabados mediocres e implementando componentes inmaduros.
Sacar de la caja y volar, al menos en mi caso, no ha sido posible. He tenido que sustituir el motor, regulador, giróscopo y receptor (y porque disponía de emisora, si no, otra que se suma). Una vez subsanados estos fastidios con inversiones adicionales (más de 100,00EUR sin emisora) es asombroso que a pesar de presentar un acabado mediocre en las rótulas y engranajes el modelo vuele tan bien. Prueba de que el diseño es bueno, pero la copia barata no. Lo que vuelve a demostrar el dicho 'compra barato y compra doble'.
Decididamente este no es un modelo para los que tienen interés en este hobby y se quieren iniciar en el pilotaje de helicópteros!

© 09.01.2007 - Skytechnologies

 

 

 

Home | Flota / Dragonfly / Montaje / Informe de vuelo
(c) www.skytechnologies.net