Home | Flota / Cularis / Montaje / Vuelo / Optimización
ver menu

 

 

Informe de vuelo

Viernes 11.05.2007 (17:30 CET)

El tiempo acompaña y me decido meter el Cularis en el coche e irme al campo de vuelo. El viento era moderado y justo al límite superior para un vuelo inaugural.

Monto el Cularis, compruebo mandos y... el alerón izquierdo no se mueve! Como es posible? En el "hangar" todo iba a la perfección! Mi primera sospecha era que se había soltado uno de los enchufes entre el fuselaje y el ala. Lo verifico y nada. Todo en su sitio y fijado. Vuelvo a colocar el ala, esta vez con más presión y el servo cobra vida. Muevo el ala montada y noto que el contacto tiende a bailar. No es precisamente un buen inicio y me pregunto si realizo el primer vuelo a pesar de este inconveniente. Decido intentarlo...

Enchufo la batería de alimentación del motor, cierro la cabina, llevo el Cularis a la pista, lo levanto por encima de la cabeza y con medio motor lo lanzo después de unos pasos contra el viento. El modelo baja el morro y toma rumbo de colisión con el suelo. El tiempo que necesito para encontrar el stick de profundidad de mi emisora después del lanzamiento me parece eterno y veo cómo el Cularis se acerca peligrosamente al suelo. Por suerte encuentro el stick a tiempo y consigo levantar el morro antes del tortazo. Gracias a que llevaba velocidad suficiente, levanta rápidamente el morro y se aleja del suelo. Vaya momento de pánico! Tengo que trimarle varios puntos de profundidad. La verdad es que no lo entiendo, si dejé la incidencia exactamente como indicaba el manual y el centro de gravedad estaba perfecto! Que había ocurrido? Después del vuelo caí en el error que había cometido: el porcentaje de mezcla del mando del motor al timón de profundidad era demasiado alto y al lanzarlo a medio gas la incidencia negativa del timón de profundidad era demasiado acusada. Una vez corregido eso, los despegues son un paseo.

El Cularis gana altura sin ninguna tendencia a irse a algún lado. Simplemente hay que evitar que suba demasiado el morro a tope de revoluciones, cosa que seguro se puede solventar con una (mínima!) mezcla al timón de profundidad. Es mucho más estable en el vuelo con motor que mi (ex-) Easy Glider. Eso seguro que se debe a una relación potencia/peso menor que en el Easy Glider. La verdad es que el Easy Glider, con la motorización que le había puesto yo, con el gas a fondo tenía cierto parecido a una bandera al viento. El Cularis en cambió es dócil y la motorización de menos potencia en relación, hace que su vuelo no llegue a ser agresivo. Para alguien que esté acostumbrado a potencia de sobras le va a saber a poco.

Volviendo al vuelo inaugural: Una vez a una altura de unos 100 metros apago el motor y dejo que el modelo planee, que para eso está hecho. Su silueta es majestuosa. La mayor envergadura, alargamiento del ala y peso hacen que el Cularis sea "más velero" que el Easy Glider. Es más estable en las curvas y con eso más fácil de volar giros precisos en la térmica.

Sin embargo, en este primer vuelo lo noto algo perezoso y de vez en cuando sus reacciones no eran como deberían de ser. Lo más seguro que sería debido al mal contacto del alerón izquierdo, por lo que decido aterrizar y dar por concluida la primera experiencia con el Cularis.

 

Sábado 12.05.2007 (9:30 CET)

Después de repasar cuidadosamente los enchufes de los servos en el ala el contacto funciona mejor (realmente hay que tener mucho cuidado y prestar mucha atención en esa fase del montaje). Me dispongo a dar la segunda vuelta con el Cularis, esta vez con "mejor cuerpo" sabiendo que el alerón izquierdo funciona sin problemas. Hacía menos viento que el día anterior, por lo que esperaba un vuelo más tranquilo. Cuando lancé el modelo, levanta el morro, se cuelga, resbala a la izquierda y a duras penas y un montón de suerte evito que el motovelero se empotre contra nuestra caseta del club! Conseguí apagar el motor a tiempo y milagrosamente tomó tierra al lado de la caseta en la hierba. Qué había pasado ahora?! Después de inspeccionar el modelo y constatar que no le había pasado nada, me salta a la vista que un plano del estabilizador horizontal tiene una incidencia completamente distinta al otro. Resulta que monté mal uno de los planos y no coincidían ambas varillas, sino sólo una, la principal de acero.

Solventado este problema voy a por el tercer intento. Como era eso? A la tercera va la vencida. Esta vez si! Lanzo el Cularis, motor a medio régimen y sigue una trayectoria completamente rectilínea y ligeramente ascendente. Después, con ambas manos en los mandos, incremento el régimen del motor al máximo. El Cularis emprende una trepada con un ángulo de ascenso entre 20º y 30º, diría yo. Al cabo de un minuto de motor lo apago y dejo que el modelo se estabilice por sí mismo.

Sin motor el Cularis planea elegantemente. Noto que hace ligeramente el "caballito", es decir que levanta el morro, pierde velocidad, baja el morro, gana velocidad, levanta el morro, pierde velocidad... etc. Lo hace de forma muy suave y casi inapreciable. Con unos clicks hacia abajo en el trim de profundidad queda solventada esa pequeña imperfección. Me dispongo a hacer pruebas con los alerones y flaps en posición de "butterlfy" (mariposa), es decir flaps hacia abajo y alerones hacia arriba. La mezcla hacia el timón de profundidad se hace necesaria, puesto que nada más desplegar los flaps y alerones el avión levanta el morro y quiere entrar en pérdida si no se corrige instantáneamente con el mando de profundidad. En configuración butterfly el Cularis frena notablemente y la senda de planeo se vuelve más inclinada facilitando el aterrizaje en el punto deseado. En sucesivas trepadas no había manera de encontrar alguna térmica. Supongo que por lo temprano que era y la temperatura ambiente relativamente baja.

Martes 15.05.2007 (19:00 CET)

Todo el día hizo un tiempo soleado, casi sin viento. Algo más bien poco usual en Burgos. Asi que aprovecho para ir al campo de vuelo después del trabajo. La temperatura era agradable, pero creo que el suelo a esta hora ya no tendrá la suficiente temperatura para que se desprendan unas térmicas que pueda aprovechar.

 

Esta vez le monté al Cularis el Uni-Log, un dispositivo de registro y grabación de datos mientras se realiza el vuelo. Después del vuelo, este dispositivo se puede enchufar a un PC normal y con ayuda de una macro de Excel que pone a disposición el fabricante (sm-modellbau), se pueden extraer y visualizar los datos grabados. En esta tarde, durante un vuelo, iba a grabar la altura y la corriente de consumo del motor. A continuación el resultado:

En el eje horizontal podemos ver el tiempo de vuelo t en minutos. El eje vertical de la izquierda muestra la escala (roja) de la altura H en metros y el eje vertical de la derecha (azul) la escala de la corriente I en amperios. La gráfica roja está asociada a la escala roja de la izquierda y representa la altura en relación al tiempo de vuelo. A su vez la gráfica azul está asociada a la escala de la derecha y representa la corriente que consume el motor. Qué es lo que podemos leer de este diagrama?

Tiempo de vuelo
Según el eje horizontal, en este caso el vuelo duró un poco menos de 28 minutos.

Número de trepadas
Lo primero que salta a la vista es la característica repetitiva de ambas gráficas. De hecho, cada pico rojo es la altura que alcanzó el Cularis con una trepada con motor. Por consiguiente, durante la trepada, en la cual el motor estaba en funcionamiento y alimentándose de la batería, la gráfica azul muestra una corriente. En total, durante este vuelo realicé 6 trepadas.

Duración de las fases con motor
Desde que el motor arranca, es decir comienza el consumo de corriente, hasta que deja de funcionar pasa un cierto tiempo que se puede deducir de la escala de tiempo horizontal. La duración media de funcionamiento era de más o menos 1 minuto por trepada. Asi, la duración total de funcionamiento de motor era de unos 6 minutos.

Altura
El Cularis ha alcanzando en la 5ª trepada la altura máxima de unos 210 metros. Lo que en este vuelo también se puede ver, es que el Cularis nunca ha podido ganar altura por propois medios debido a una térmica. Sólo una vez, entre el minuto 12 y 13 se puede ver que mantuvo a duras penas la misma altura durante medio minuto a 160 metros del suelo.

Indice de trepada
Si tomamos la duración de funcionamiento del motor en una trepada y miramos cuánto ha subido el Cularis en este tiempo podemos calcular a qué velocidad vertical iba mientras ganaba altura: 3 m/s aproximadamente.

Indice de planeo
De la misma forma que anteriormente pero a la inversa, también se puede calcular el índice de planeo del Cularis. Concretamente durante el planeo entre los minutos 17 y 22 el modelo perdió 175 metros de altura, siendo este el mejor de los 6, donde perdía altura a una velocidad vertical de 0,58 m/s.

Corriente eléctrica
Analizando los picos de la gráfica azul, podemos ver que la corriente eléctrica sólo sobrepasaba puntualmente los 20 amperios. Con eso se deduce que con el regulador Multicont BL-37, que soporta un máximo de 37 amperios, y la batería de LiPo de 2.100mAh de capacidad e índice de descarga máxima de 42 amperios (20C), el dimensionado del conjunto eléctrico de propulsión está más que sobrado.

Consumo total
Sabiendo la corriente eléctrica y su duración, también se puede calcular lo que el motor ha sacado de la batería. En este caso 1416mAh.

 

En resumen...

El Cularis es un modelo que vuela fantásticamente. La motorización original seguro que no es excesiva. A mi parecer es más que suficiente y una trepada de 180 metros en 60 segundos lo demuestran. Evidentemente, por su tamaño y su poco peso en relación (falta de inercia), sus cualidades de acrobacia no se pueden comparar a un hotliner, pero para hacer unas cuantas birguerías sirve.

Su fuerte es seguramente su vuelo tranquilo y estable. Bien trimado vuela por si sólo. Una vez, después de una de la trepadas y en un día con ligera brisa, simplemente inicié ligeramente un giro y lo dejé volar a sus anchas. Durante más de un minuto no toqué los mandos de la emisora y el Cularis volaba tranquilamente sus vueltas. Es más, creo que durante ese rato fue cuando el Cularis perdió la menor altura porque no le "metía mando"...

El mando de dirección con la deflexión recomendada de 30mm a cada lado es bastante sensible. Si nos pasamos, el modelo en seguida baja un ala, levanta la cola y mete el morro. En la ladera es divertido hacer asi los giros (con suficiente viento), puesto que después de enderezarlo sale zumbando hacia el otro lado.

Es preferible seguir la recomendación del fabricante de mezclar los alerones con los flaps, es decir que los flaps sigan el movimiento de los alerones y aumenten asi la respuesta a este mando. Al mismo tiempo, una deflexión uniforme hacia abajo de unos 4 mm de alerones y flaps, la configuración para vuelo de térmica con mayor curvatura del perfil, aumenta la sustentación, pero también reduce la velocidad del modelo. Esto es ventajoso a la hora de encontrar una burbuja térmica y tratar de enroscarse en ella. Lo opuesto ocurre si alerones y flaps se levantan al mismo tiempo. En seguida el Cularis gana velocidad, pero claro está, perdiendo altura en los primeros metros.

Este comportamiento se puede observar muy bien en el vuelo de ladera, puesto que el modelo lo tenemos a baja altura delante nuestro. Si hay una racha de viento algo más fuerte, se suben los alerones y flaps y podemos volar unas pasadas rápidas a lo largo del borde de la ladera. Si el viento es justo, ambas superficies de mando hacia abajo y el Cularis se convierte en flotón con menos velocidad. Asi es posible buscar la zona de mayor ascensión y llegar a subir considerablemente dejando atrás (o mejor dicho debajo) la ladera. Todo esto lo he realizado con el Cularis en configuración de motovelero, es decir en la versión de velero puro con 300 gramos menos de peso (casi el 18%), este modelo será uno de los que primero se mantenga en el aire.

El aterrizaje (en el punto donde uno quiere) es sencillo, siempre y cuando tengamos el butterfly (alerones arriba, flaps abajo) bien programado y compensado con el mando de profundidad para que el modelo quede nivelado. En este caso el Cularis pierde velocidad y altura controladamente. Con un poco de experiencia lo podemos posar en el punto deseado.

El vuelo del Cularis seguramente es apto para un piloto inexperto. Pero para que vuele asi de dócil se han de cumplir unos requisitos fundamentales en la programación de los mandos y en la rigurosidad y exactitud del montaje. Aparte de esto, será necesario disponer de un equipo RC con suficientes canales y funciones de programación de mezcladores. Yo uso una emisora Multiplex Royal Evo 9 y en el modelo un receptor de 7 canales para conectar cada servo por separado. Por eso tiendo a pensar que este modelo es más bien para el aeromodelista ya iniciado que pueda pilotar con seguridad un modelo y conozca ciertas leyes básicas de la aerodinámica (para qué sirven los flaps, que es el butterfly, porqué se tiene que compensar con la profundidad...). El Cularis es el paso lógico después del Easy Glider para aquel que le guste y se desee centrar en el pilotaje de veleros (eléctricos). Al mismo tiempo el Cularis también es el paso lógico después del Easy Glider para Multiplex, demostrando lo que es posible hacer con los materiales modernos como son fibra de vidrio, de carbono y su Elapor.

 

Home | Flota / Cularis / Montaje / vuelo / Optimización
(c) www.skytechnologies.net